Recapitulación Día 2: ¡Sí!

     “¡Sí! Yes! Ja! Tak! Evet! Nai!” Para empezar la reunión del lunes por la mañana, miles de adolescentes si pusieron de pie para gritar al unísono “¡Sí!" en más de 20 idiomas.
    “Hoy será todo acerca de recibir – empezó Debs – recibirle algo de parte de Dios y recibir un hogar.”
    Josh arrancó el mensaje principal con la lectura de Juan 13. Aquella noche cuando Jesús fue traicionado, estaba con su Padre, estaba en casa – explicó Josh. Jesús sabía de dónde venía y a dónde iba, Pedro, en cambio, tenía una comprensión incompleta de lo que significa estar en relación con Jesús, estar en casa con Dios. Después de haber rechazado la oferta inicial de Jesús para lavar sus pies, Pedro le pidió a Jesús que le lavara todo el cuerpo.
    Según Josh, Pedro no entendía el problema. “Pedro pensaba que su relación con Jesús se basaba sobre lo que él podía hacer por Él" – explicó Josh, luego siguió: "La base, el fundamento y el centro principal de nuestra relación con Jesús son lo siguiente: Se trata de Jesús, y de lo que hizo por nosotros.”
    Para ilustrar este proceso, Debs colocó una escalera en medio de la Sala principal. El primer escalón simboliza nuestro reconocimiento de la  necesidad de tener una relación con Dios. En el segundo escalón estaba TeenStreet. El tercero representaba el servicio cristiano, y por fin el cuarto para los amigos cristianos.
    Sin embargo, nuestra “relación como escalera” está basada en acciones. Si la gente deja de involucrarse en algún servicio o pierde a sus amigos cristianos, deberían de bajarse al escalón más bajo. Hasta pueden sentir que su relación con Dios ha desaparecido.
     “La escalera debe funcionar”- declaró Debs, sentado en el suelo en medio de un puñado de adolescentes. “Estar en la presencia de Dios es la parte básica… donde vas a conocerle a través de su Palabra, donde vas a saber y aceptar quién eres según lo que su Palabra dice de ti.  
     El juego de la mañana fue protagonizado por dos adolescentes que fueron a correr por la Sala Principal, cruzando los pasillos y subiendo las tribunas, para ir a recoger diez piezas enormes de domino. Luego tenían que colocar esas piezas de domino en fila sobre el escenario, de tal modo que al colocar la última pieza, suena la campana para marcar el final del juego. Desgraciadamente, los dominos no han querido colaborar lo suficiente.
    Una vez calmado el ambiente entusiasmado, el equipo del programa trajo cuatro piezas aun más enormes para representar cuatro conceptos que tienen el efecto domino: “verdad, creencia, acto, sensación”. “Da igual con  cual pieza empiezas, si lo tocas, van a caerse todas” – afirmó Debs. Si empiezas con la pieza “sensación”, por ejemplo, el hecho de no sentir las promesas de Dios influye en tus acciones y creencias. Si empiezas con “verdad”, también significa que estás clamando las promesas de Dios, a pesar de lo que sientes. Y así vas viendo caer los demás dominos en su lugar.
    Después de la alabanza, Josh concluyó la sesión con otro ejemplo visual. Después de abrir una bolsa de cacahuetes M&M, Josh le ofreció uno al intérprete alemán, quien asintió que el dulce era “himmlisch”, o sea que sabía divinamente.
    Josh lanzó unos puñados de “himmlisch” a los adolescentes sentados en la primera fila y pudo comprobar que aquellos que se han preparado para recibir, con las bocas abiertas y las manos alargadas han sido los que realmente han podido recoger los dulces. “A veces, Dios dice: Quiero que vayas allí. Gira tu cabeza hacia esa dirección, y entonces voy a hacerte ver cosas increíbles – notó Josh – cuando nos posicionamos de la correcta manera, podemos recibir lo que nuestro Padre tiene …Necesitamos pedirle a la Persona adecuada lo que necesitamos y luego esperar a ver lo que Él haga.  
    “En casa del Padre, hay muchas cosas preparadas para ti” – concluyó Debs. Puede ser diferente a lo que estabas esperando, pero acércate a tu Padre y acepta recibir de Él. Actúa de acuerdo a ello, cree en ello, y recibirás todo lo que tu Padre tiene preparado para ti”.
    Mientras los adolescentes iban saliendo, recibieron cada uno una diminuta pieza de domino – pequeño símbolo que recuerda lo importante que es recibir la verdad de Dios, y con ello, alegría y paz que Dios ofrece a sus hijos e hijas.