Recapitulación Día 5: ¡Derrama!

La sesión plenaria de hoy arrancó con baile, canto y gritos energéticos - lo más habitual como cultura de TeenStreet, pero esta mañana, con un toque diferente: a cada uno se le distribuía tres hojas de papel – de color verde, blanco y rojo. Nadie (quizás excepto los italianos) sabía qué hacer con su bien recientemente adquirido, pero pronto todo se iba aclarando.
El tema de hoy “Derrama”, ha sido enfocado en cómo desbordar con lo que Dios había derramado dentro de nosotros, y cómo podemos ser portadores del mensaje de Dios para los demás. Cuando pensamos en el hecho de “ser  enviados”, a veces llegamos a pensar que no estamos preparados, nos sentimos como unos aviones de papel, frágiles y tirados hacia un vacío sin propósito.
Para entenderlo mejor, cada uno dentro de la Sala Principal participaron en el juego llamado “Flugtag” (día para volar). Haciendo uso de los papeles de color blanco, los adolescentes tenían que confeccionar el mejor avión de papel que pudieran,  luego intentar que antes de caerse, los aviones pasaran a través del hueco de un donut enorme e hinchable colocado verticalmente delante del escenario.  Imaginad así el caos por unos 3000 aviones de papel que flotaban por el área, mientras solo unos cuantos habían podido alcanzar el objetivo.
Igual que los aviones de papel, somos enviados fuera por alguna razón, llevando la buena noticia de Jesús. No vamos a ir solos ya que el Espíritu Santo nos va a acompañar. Sin embargo, Jesús algo nos dio. Tenemos  propósito y valores.
Como ejemplo muy gracioso de lo que es “ser enviados sin ser preparados”, los adolescentes miraban el video de un chico que varias veces y en distintos contextos había intentado despegar con unas frágiles alas confeccionadas manualmente y pegadas a sus dos brazos. Pero antes de que cada video llegara a su fin, los técnicos lo pararon y entonces los adolescentes tuvieron que adivinar si tal intento se lograra con “éxito” o con “fracaso”. Para votar los adolescentes tuvieron que alzar las hojas de papel verde para el éxito, y rojo para el fracaso antes de que se pusiera en  marcha otra vez el video para saber el final de cada historia.

Luego Debs compartió su favorite historia bíblica sobre la idea de “ser disponibles para Dios”. El libro de Nehemia cuenta la visita que hizo a la ciudad, y entonces vio la destrucción. Nehemia se puso de luto, oraba y ayunaba. Sólo después de eso, sabía qué hacer ya que había escuchado el plan de Dios, en vez de obrar a su manera.
Ser enviados por Dios no significa necesariamente hacer lo que queremos hacer para Él, más bien se trata de hacerle confianza y seguir su directiva como lo hizo Nehemia. Andrea de Suiza compartió cómo se sintió llamada para ir a un festival de navidad de su ciudad, a pesar de que no se sentía preparada en acercarse y conversar con la gente. Y entonces, conoció a una refugiada de Eritrea, una chica con la que se reúne regularmente y ha hecho amistad. La mujer le confesó: “ha sido realmente Dios quien hizo que nos conociéramos.”
Roman de Uzbekistan acabó viviendo en los Estados Unidos con el deseo de hacerse el hombre de negocios más rico posible. Pero Dios tenía sus planes. A pesar de su principio reacio e inexperimentado, acabó por contestar a la llamada de Dios y entonces se hizo monitor de futbol para los niños refugiados. Después de crear el club de futbol, estuvo esperando a unos 40 asistentes, pero se quedó pasmado cuando aparecieron más de 200  interesados.
Leke, de Inglaterra, vio cómo  Dios le ha enviado a su día-a día como maestro de escuela primaria. Algunos de sus alumnos habían tenido una dura y traumática educación, entonces Leke ha entendido el propósito de su llamado, y es tener el papel de un padre para ellos.
 “El concepto de "ser enviado" va a ser diferente para cada uno de nosotros”- concluyó Debs. Para ir profundizando, animaron a los adolescentes a que confeccionaran aviones con las hojas de papel rojo y verde, a que escucharan a Dios y a que tomaran notas sobre algún lugar donde Dios les podría haber enviado para estar.