TeenStreet se lo merecía.

A mitad de junio, las vacaciones de verano empiezan en Bosnia y Herzegovina. Para la mayoría de los alumnos, eso significa despertarse  más tarde por la mañana, disfrutar más tiempo con los amigos y hacer lo que uno quiera y sino no hacer nada del todo. Pero no es el caso de Saŝa (17 años), ni sus amigos de la iglesia. Quieren participar en TeenStreet 2015, y necesitan dinero para eso.  Saŝa necesitaba unos 200 € para registrarse, mientras Beki unos 125€ para ser coach, el transporte no incluido.
Esas cantidades de dinero suponen un gran desafío para la situación que hay en Bosnia y Herzegovina. El país tiene un índice muy alto de paro, alrededor de unos 60%. No existe un trabajo a tiempo parcial ya que tampoco existe el trabajo a tiempo completo. Es muy duro para los adolescentes encontrar oportunidades de trabajar para ahorrar o recaudar el dinero que necesiten. Si colaboran de ayudantes en casa, por ejemplo, podrían ganar unos 12€ al día.
 “Básicamente hacemos dos cosas - explicó Beki - Lo primero que hacemos es ir a trabajar  durante toda una semana en una iglesia. A veces, la iglesia paga a las personas que hacen ciertos trabajos como pintar las vallas o paredes, cortar el césped o limpiar el edificio. En este caso, estos adolescentes lo hicimos, y la iglesia nos pagó en vez de contratar a unos obreros. Algunos de los trabajos que hicimos era descargar desde un camión unas 20 toneladas de bolas de madera hacia el depósito. También hemos podido ganar dinero con eso.”
La segunda cosa que hicieron era una actuación en la iglesia. A lo largo del año, la iglesia organiza unas clases de fotografía, o de pintura con spray para los adolescentes. Uno de esos creativos talleres era hacer preciosos tazones o botes a partir de unos viejos discos fundidos. “Entonces hemos sacado las mejores fotos de esas maravillosas pinturas con spray, junto a las demás obras de arte creativa, y hemos hecho una exposición – dijo Beki -  también hemos preparado tartas, galletas y bebidas para vender a los visitantes de la exposición. Fue un gran evento y al final, la gente se  compraba nuestras fotos, cuadros y demás obras de arte creativa.”
Algunos adolescentes también trabajaba en otros sitios para recaudar dinero. Sarah, por ejemplo, una chica de nuestra iglesia, pasaba sus fines de semana fregando casas. Según Saŝa, participar en la recaudación de dinero para TS nunca era una opción: “Lo hice porque quería ir a TeenStreet. Quiero aprender algo de Dios. Quiero que conteste a mis preguntas y también quiero escucharle, sentirle.” Le preguntábamos cómo se sentía mientras tuvo que hacer todos esos duros trabajos, y contestó: “ ¡Entusiasmado y feliz porque con todo el trabajo hecho, podré ir a TeenStreet en verano!
Después de unos días de haber estado aquí, Saŝa está seguro que TeenStreet mereció cualquier trabajo aunque sea duro. “Lo que más me gusta es el momento Throne Room, y me encanta estar aquí” – dijo él. Beki añadió: “Me gusta la sesión plenaria de cada mañana”. Además, el tema de este año les parece inspirador. Para Saŝa, “a casa” significa estar con Dios y estar en su casa.
Cuando le preguntábamos si volvería a trabajar duro para recaudar fondo para TS, Saŝa no dudó: “¡Pués sí, definitivamente!”.